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Por Tincho
Viernes, 15 de Agosto del 2025

La Asunción de María: ¡Un viaje celestial que nos llena de esperanza!

La Asunción de María: ¡Un viaje celestial que nos llena de esperanza!

¡Hola a todos!

Hoy vamos a charlar sobre una de las fiestas más bonitas y llenas de esperanza de nuestra fe católica: la Asunción de la Santísima Virgen María. Es un día para celebrar y alegrarnos, no solo por nuestra querida Madre, sino también por lo que significa para cada uno de nosotros.

 

¿Qué es eso de la Asunción?

Quizás te preguntes, ¿qué significa exactamente la Asunción? Pues bien, el Papa Pío XII, en 1950, nos lo explicó de una manera muy clara. Dijo que "la Inmaculada Madre de Dios, la siempre Virgen María, cumplido el curso de su vida terrena, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria celestial" (Munificentissimus Deus, 44; Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 197). Esto quiere decir que María, al final de su vida aquí en la tierra, fue llevada al cielo con todo su ser: ¡su cuerpo y su alma juntos! (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 197; General Audience of 2 July 1997, 1).

Es importante recordar que esto es diferente a la resurrección de Jesús. Él resucitó por su propio poder divino, porque es Dios. María, en cambio, fue "asunta", es decir, Dios la llevó al cielo como un regalo especial (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 204). ¡Un privilegio único para la Madre de Dios!

 

La Asunción de María: ¡Nuestra propia esperanza!

El Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica nos ayuda a entender por qué la Asunción de María es tan importante para nosotros. Nos enseña que la "resurrección del cuerpo" significa que nuestro destino final no es que nuestra alma esté separada de nuestro cuerpo. ¡Incluso nuestros cuerpos, que ahora son mortales, un día volverán a la vida! (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 202).

Piensa en esto: así como Jesús resucitó de verdad y vive para siempre, Él también nos resucitará a todos en el último día con un cuerpo que no se corromperá (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 204). Después de morir, nuestro cuerpo se descompone, pero nuestra alma, que es inmortal, va al encuentro de Dios y espera reunirse con el cuerpo cuando este resucite transformado al regreso del Señor (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 203).

Y aquí es donde María entra en juego de una manera maravillosa. El Compendio nos dice que los creyentes ven en María "una imagen y una anticipación de la resurrección que les espera" (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 197). Ella es como un "icono escatológico de la Iglesia" (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 205). Al mirar a María, que es completamente santa y ya está glorificada en cuerpo y alma, la Iglesia ve lo que ella misma está llamada a ser aquí en la tierra y lo que será en el cielo (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 205).

La glorificación del cuerpo de María fue un adelanto, un privilegio especial. Para el resto de nosotros, la resurrección del cuerpo ocurrirá al final de los tiempos (General Audience of 2 July 1997, 1). Esto nos muestra lo especial que es María en el plan de Dios y lo unida que está a su Hijo.

 

María en la gloria celestial

Aquellos que mueren en la gracia de Dios y ya no necesitan purificación, se unen a Jesús y María, a los ángeles y a los santos, formando la Iglesia del cielo (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 209). En el cielo, ven a Dios "cara a cara" y viven en una comunión de amor con la Santísima Trinidad, ¡e interceden por nosotros! (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 209).

María, después de que Jesús subió al cielo, ayudó a la Iglesia naciente con sus oraciones. Y aún después de su Asunción, ella sigue intercediendo por sus hijos, siendo un ejemplo de fe y amor para todos, y ejerciendo una influencia buena sobre nosotros que viene de los méritos de Cristo (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 197).

 

La esperanza de un cielo nuevo y una tierra nueva

La Asunción de María no solo nos habla de la gloria individual, sino también de la esperanza para toda la creación. Después del juicio final, el universo mismo, liberado de su esclavitud a la corrupción, compartirá la gloria de Cristo con el comienzo de "los cielos nuevos" y una "tierra nueva" (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 216). Así se cumplirá plenamente el Reino de Dios, el plan de Dios de "unir todas las cosas en Cristo, las que están en los cielos y las que están en la tierra" (Compendio del Catecismo de la Iglesia Católica, 216).

La Asunción de María es, entonces, una promesa de esos cielos nuevos y esa tierra nueva al final de los tiempos (15 August 2012: Solemnity of the Assumption of the Blessed Virgin Mary - Mass at the Parish of Saint Thomas of Villanova in Castel Gandolfo). Es un recordatorio de que el plan de Dios lo abarca todo, uniendo lo más pequeño con lo más grande, todo unido entre sí y con Dios (15 August 2012: Solemnity of the Assumption of the Blessed Virgin Mary - Mass at the Parish of Saint Thomas of Villanova in Castel Gandolfo).

 

¡Celebremos con alegría!

La Solemnidad de la Asunción de la Santísima Virgen María es una invitación a alabar a Dios y a contemplar la grandeza de nuestra Madre (15 August 2010: Solemnity of the Assumption of the Blessed Virgin Mary - Mass at the Parish of Saint Thomas of Villanova in Castel Gandolfo). En ella, vemos cómo se cumple la promesa de Dios para la humanidad y para toda la creación.

La Asunción de María nos llena de una alegría inmensa y nos recuerda que nuestro destino final es la gloria celestial, 

donde, como ella, estaremos en plena comunión con Dios, en cuerpo y alma.

Que la intercesión de nuestra Madre Asunta nos guíe y nos dé fuerzas en nuestro camino hacia esa gloria prometida. ¡Que tengan un bendecido día!